Recorrido
·
07:30 Adquisición de víveres.
El día empieza bastante temprano para algunos miembros de la
expedición que de forma muy responsable se levantan, se duchan, se
leen el periódico (donde aparecen las ultimas noticias de las obras
del AVE y el aeropuerto) y van a comprar pan al cercano pueblo de
Broto, tal como habíamos quedado la noche anterior. El pan todavía
no está disponible por lo que su viaje es en balde. Enrabiados
regresan a la encantadora aldea de Fragén (nuestro campo base) y
despiertan con mucha brusquedad y resentimiento al resto del grupo
que aun estaba durmiendo placidamente.
·
09:00 Desayuno .Una vez
todos despiertos (unos más que otros) el grupo se dispone a
desayunar a base de tostadas con Nocilla, tostadas con embutidos,
zumos y otras delicatessen del Alcampo. Después del desayuno
preparamos los alimentos que más tarde serán nuestra comida y una
vez distribuidos en las diferentes mochilas de los miembros del
grupo nos disponemos a partir.
·
10:00 “Pradera de Ordesa”.
Después de recoger el pan en la bonita panadería del bonito pueblo
de Broto (esta vez si estaba disponible), nos disponemos a comenzar
la excursión. La temperatura es bastante baja , unos 5ºC y el día no
invita mucho a caminar ya que el cielo esta bastante tapado y
amenazador pero bien abrigados y con mucha moral empezamos la
marcha.
El ritmo es
bueno por lo que rápidamente entramos en calor, lo que nos obliga a
desprendernos de muchas prendas de abrigo. El camino hacía Cola de
caballo transcurre por un amplio sendero perfectamente marcado ,
entre bosques. El paisaje que nos encontramos es de hayedo abetal
con multitud de hojas caídas de las Hayas en el camino. Lo que le
confiere un toque típicamente otoñal.
·
11:00 Hayedo abetal.
En el
apogeo del bosque de hayas un miembro del grupo ha de descender
hacia el campo base por motivos de fuerza mayor, y el chaval ni
“cort ni peretzos”, decide bajar corriendo el trozo hasta la
pradera, ante la sorpresa y admiración de los caminantes que se
encuentra en el camino. Por lo tanto el grupo se queda en cinco
valientes integrantes.
A medida que
ascendemos la temperatura desciende ligeramente y aparecen placas de
hielo, carámbanos y pequeñas cascadas heladas.
·
11:15 Asistencia medica:
Problemas en los pies de uno de los expedicionarios nos obligan a
detener la marcha durante unos minutos para proporcionarle la ayuda
necesaria. Una vez solucionado el imprevisto y haber recuperado
energías continuamos la marcha hacia Cola de Caballo.
·
12:00
Gradas de Soaso.
Este punto del recorrido no deja de sorprender por muchas veces que
ya lo hayas visto, las caprichosas formas horizontales de la rocas,
unido al sorprendente color turquesa que parecen tener las aguas, le
dan un aspecto realmente mágico. Después de hacer las típicas fotos
de rigor y comentar la belleza del lugar seguimos adelante.
Después de la
gradas de Soaso, la altura y las condiciones climáticas extremas
hacen que el paisaje del valle cambie. El bosque empieza a
desaparecer siendo sustituido por un manto de hierba y pequeño
matorral de alta montaña.
·
12:30 Cola de caballo:
Antes de lo
previsto debido al buen ritmo que hemos llevado durante el camino,
llegamos a nuestro objetivo en esta excursión: Cola de Caballo.
Llegamos a tocar el agua (muy fría) de la cascada, comentamos porque
se llama cola de caballo, nos hacemos muchas fotos y nos disponemos
a buscar un sitio en el que avituallarnos que el hambre empieza a
apretar en algunos expedicionarios. Nos colocamos en una gran roca
con una superficie relativamente plana y allí desplegamos lo que
será nuestra comida: Un abundante pica-pica de embutidos y tapas de
tortilla , acompañado con el famoso pan de Broto y regado con agua
del Valle de Ordesa.
El tiempo cambia
repentinamente una vez hemos acabado de comer y como ya predijo el
meteorólogo jefe de la expedición la temperatura baja bruscamente y
empieza a llover débilmente, recogemos rápidamente nuestros enseres
y comenzamos a deshacer el camino rumbo a la pradera de Ordesa.
·
16:00 De nuevo en la pradera.
La débil precipitación nos va acompañando intermitentemente durante
el trayecto de regreso. El grupo nota el cansancio de las ya casi 6
horas de camino, pero sin más complicaciones y después de
detenernos en varios de los miradores del camino llegamos a la
pradera.
|